El sermón expositivo

Es claro, que procura interpretar un pasaje bíblico (pericopa) basado en el significado original de los términos usados, dentro del  contexto histórico en que se escribieron.

Por Eduardo Forero Peralta
Pastor – Gerente General FECP

Introducción

Seguramente hay el buen propósito de predicar fielmente la Palabra de Dios, pero quizás tengamos algunas dudas de que debe tenerse en cuenta, y la manera de hacerlo, y cómo presentar la predicación.

Cuando fui a recibir la segunda iglesia que me tocó pastorear me propuse justamente predicar lo que Biblia contenía. Para entonces, no tenía idea de lo que era predicar expositivamente. Tiempo después pude conocer un poco lo que era esa manera de predicar.

Vamos a  presentar  algunas ideas sobre lo que es predicar un mensaje  expositivo, de tal manera que podamos comprenderse este aspecto de la predicación.

¿Que es el sermón expositivo?

“Es predicar de tal manera  que el significado del pasaje bíblico se presente completa y exactamente como Dios quiera.” (John MacArthur.)

“Que el énfasis y propósito del sermón  sea el énfasis y propósito del texto en su intención original.”  (Mark Dever).

Cuando predicamos expositivamente,  el punto principal del texto bíblico que está en consideración, se convierte en el punto principal del sermón que se está predicando, y se aplica a la vida de hoy.

La predicación expositiva  contiene dos elementos fundamentales:

  1. El énfasis se coloca en lo que el pasaje quiere comunicar. Lo cual significa conocer la intención del autor, inspirado por el Espíritu Santo.
  2. Aplicar la enseñanza a las necesidades del hombre y la mujer de hoy.

En el sermón expositivo, el punto de partida es el texto mismo. No se trata de ajustar la Biblia a lo que creo, aunque sea verdad, pero el texto puede no referirse a eso. Se trata de estructurar el mensaje con base en el pasaje bíblico.

Lo que no es predicación expositiva.

  • Cuando hilvanamos una serie de pensamientos, que sólo de cuando en cuando, conectamos con el pasaje bíblico.
  • Cuando explicamos versículo por versículo.
  • Cuando el sermón se queda en la descripción y explicación del texto.
  • Cuando hago que el pasaje bíblico se acomode a mi fe.

La preparación del sermón expositivo

Con el ánimo de presentar una metodología comprensible, hemos resumido en cinco pasos la forma de preparar un mensaje expositivo. Está basada en el método gramático-histórico,  que intenta ser objetivo en su interpretación.  Es claro, que procura interpretar un pasaje bíblico (pericopa) basado en el significado original de los términos usados, dentro del  contexto histórico en que se escribieron.  

Estos cinco pasos, en la medida en que los sigamos en forma adecuada, nos ayudarán a encontrar lo que el pasaje que estudiemos quiere transmitirnos.

  • Primer paso. El primer paso es la oración. Es necesario para estar en sintonía con el autor de la Biblia. La oración es un medio para conectarnos con Dios, lo que los antiguos no podían hacer de manera tan natural como lo hacemos nosotros. Entonces, orar no es una obligación, es una bendición.
  • Segundo paso. Lea con calma, varias veces, el pasaje que va a estudiar. Leer bien es poner cuidado a las oraciones y quien las ejecuta. Es decir, el sujeto de la oración. También hay que tener claro que es lo que hace el sujeto (canta, ora, cree, habla, camina, etc.). Como el que lee es el cerebro, a veces completamos la frase con palabras conocidas. No se confíe, lea lo que dice el pasaje.

    Así mismo, dese cuenta del aspecto gramatical y literario: ¿Es una pregunta, es una afirmación, es una interjección? ¿Es poesía, es prosa? ¿Hay figuras literarias? (No olvide la puntuación: coma, punto y seguido, dos puntos, etc.)

  • Tercer paso. Fíjese en el contexto, tanto literario, como histórico.

    Contexto literario: Los versículos, o capítulos, que están antes  y después del pasaje.  Esta observación, y la que se ha hecho en el punto anterior, sobre la forma gramatical y literaria, le servirán para tener respuestas en el paso siguiente.

    Contexto histórico: Identifique la época en que se desarrolla el pasaje: cultura, situación política,  aspectos económicos, ideas de la época, religión imperante, etc. (Para esto seguramente necesitará ayuda de diccionarios bíblicos, comentarios, libros sobre usos y costumbres, internet, etc.)

  • Cuarto paso.- Hágale preguntas al texto. Use los interrogadores: ¿Qué, quien, cómo, cuándo, dónde, por qué, para qué?

    1. Anote las respuestas que el mismo texto u otros textos bíblicos le den, pero que esté seguro se refieren a lo mismo, y que  los auxiliares bíblicos, etc. le aclaren.
    2. Construya su bosquejo a partir de las anotaciones hechas, pero siguiendo la argumentación del pasaje. No es estudiar versículo por versículo.
  • Quinto paso. Obtenga una conclusión y aplíquela. Esa conclusión puede ser aplicada a su vida, a la vida de la iglesia, a la vida de los pecadores, etc. Algo importante es que aplique la conclusión del estudio realizado, a quienes muestra el texto. Por ejemplo, si es para los creyentes, no la haga para los pecadores, a menos que se pueda hacer con una explicación adicional.

En resumen, un mensaje expositivo.

  1. Comunica fielmente el mensaje básico de un pasaje bíblico
  2. Comunica bien ese mensaje, teniendo en cuenta la estructura y detalle del pasaje.
  3. El sermón atiende las necesidades de los oyentes, en concordancia con el propósito del pasaje en su ambiente original.

(Tomado de “Como predicar expositivamente” de Walter Liefeld. Editorial Vida. Miami. P. 35))

La presentación del sermón expositivo

Al presentar el sermón expositivo es conveniente utilizar un tono y un estilo, que guarde concordancia con  el que usa el escritor en su mensaje.

Así, al predicar sobre un salmo, es conveniente usar una forma de exposición que exprese lamento, acción de gracias, reconocimiento, etc. de acuerdo a la forma que expresa el salmo.

Esto quiere decir, que no todos los mensajes deben predicarse como sí siempre los oyentes carecieran de santidad, espiritualidad, amor, o no quieran otorgar el perdón a su hermano.

Si para hablar del perdón, usamos Mateo 18, es adecuado que nos demos cuenta como la respuesta de Jesús a Pedro, procura resolverle su duda, y luego, para enseñarle de donde podemos tomar amor para perdonar, narra la historia de los dos deudores, hasta concluir que “Así también mi Padre celestial hará con vosotros si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas.” La advertencia se da después de la explicación  asertiva.

En segundo lugar, dado que el sermón expositivo tiene como elemento fundamental la aplicación a la vida de hoy, acertaremos si estamos conscientes de las necesidades de los oyentes, no sólo en el plano personal, sino también en lo social y comunitario dentro de la iglesia.

Cuando hablemos de la siembra de la Palabra, veremos que al hacerlo, lo que se busca es que de fruto. La parábola de “El sembrador” nos enseña los peligros y amenazas en el mundo, para que la Palabra no fructifique.  Hay que estar conscientes de ello, al predicar expositivamente.

Finalmente, digamos que predicar expositivamente, como dijimos, es “predicar la Palabra”. No nos alejemos de esta premisa. Aunque sea un sermón temático, debe procurarse que sea expositivo en el sentido de ser fiel a la Escritura.

Bibliografía.

Gordon Fee y Stuart Douglas. “La Lectura eficaz de la Biblia”. Editorial Vida. Miami. USA. 1985.

Liefeld Walter. “Como predicar expositivamente”. Editorial Vida. Miami. 1984.

Martínez José M. “Hermenéutica Bíblica”. CLIE. Barcelona, España. 1984.

Sociedades Bíblicas Unidas. “Biblia Reina Valera 1960”

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